Reconocimiento a la experiencia y al servicio de Jorge Cortés y Cía

 

Cuando vas a adquirir un vehículo debes pensar muy bien en que concesionario vas a confiar tu inversión, sobre todo es muy importante conocer qué tipo de servicio postventa ofrecen. La revista Soho quiso poner a prueba el servicio de algunos talleres en Bogotá y para ello acudió a Jorge Cortés, con el fin de certificar el estado del vehículo que usarían.

Aquí retomamos apartes de ese artículo que comienza así…

La oficina de Jorge Cortés está llena de trofeos de todos los tamaños. Lo escogimos a él para que nos diera una mano con este artículo por su trayectoria: es uno de los ‘duros‘ en el tema de los carros. Necesitamos que nos certifique que el Twingo verde, modelo 2001, con poco más de 17.000 kilómetros que vamos a utilizar para este reportaje está en perfectas condiciones. Después de tener una extensa y útil conversación sobre carros (con ilustraciones de enciclopedia y todo) y de acordar qué es lo que vamos a hacerle al Twingo para que genere algún ruido que nos sirva de pretexto en los talleres, Jorge se monta en el carro conmigo y lo maneja durante unas cinco o seis cuadras. Me consta que no le suena nada hasta el momento. Luego se baja, llama a dos mecánicos para que lo revisen y él personalmente va examinando que cada una de sus partes esté en buenas condiciones.

“Está perfecto? dice mientras va destornillando cada una de las bujías y las mira con una lupa?. Habría que sincronizarlo dentro de unos 3.000 kilómetros (casi dos meses) y cambiarle las pastillas pero, por ahora, repito, está perfecto. Lo que vamos a hacer es bajarle este palito a una de las bujías ?me explica como si hablara a un niño chiquito mientras señala el electrodo?, para que trabaje solo con tres bujías y entonces el pistón del motor empiece a moverse irregularmente, generando un cascabeleo. ¿Me entiendes?”. Claro, le entiendo después de la hora y media de clase que me dio en su oficina. Si no, no le entendería ni cinco. Jorge coge la bujía y le da unos golpecitos secos contra la pared. Se la pone de nuevo, nos montamos, oímos el cascabeleo y finalmente me da un certificado de que el carro está bien. El arreglo de esa bujía no tendría por qué costar más de $15.000 (en caso de que la cambiaran). Sin embargo, casi siempre se acostumbra a cambiar las cuatro bujías al tiempo.

Retomado de:
Posada, m. ¿En qué talleres tumban?. Revista Soho. Recuperado de http://www.soho.co/historias/articulo/en-que-talleres-tumban/5911